Aprende a poner límites en el trabajo

“No se cómo poner límites en el trabajo, siento que no puedo, que tengo que estar siempre conectada y disponible, es como una sensación de vivir siempre en estado de alerta. Me resulta agotador.”

Este es un comentario de una sesión grupal en el que la mujer que lo compartía confesaba encontrarse superada por el trabajo. Y en respuesta se veía arropada y comprendida por todas sus compañeras, todas ellas profesionales en similares circunstancias.

Sabemos que trabajar en un país extranjero puede ser emocionante y desafiante a la vez, y es importante cuidar de nuestra salud mental y emocional mientras nos desenvolvemos en un entorno laboral diferente. Así que voy a compartir ideas sobre cómo establecer límites saludables en el trabajo y evitar el agotamiento emocional, así como ejemplos prácticos para mantener un equilibrio saludable.

 

  1. Reconoce tus propias necesidades y prioridades

Es importante que comiences identificando tus necesidades y prioridades en el momento actual. ¿Qué es lo más importante para ti? ¿Cuáles son tus objetivos laborales y personales? Reflexiona sobre ello, toma nota y asegúrate de que tus límites estén alineados con tus necesidades y prioridades. Por ejemplo, si valoras tener tiempo para ti misma o para tu familia, establecer límites en tu horario laboral puede ser una prioridad para ti.

 

  1. Aprende a decir “no”

Una de las claves para establecer límites saludables en el trabajo es aprender a decir “no” cuando es necesario. Como profesional expatriada, es posible que te enfrentes a demandas y expectativas adicionales debido a diferencias culturales, al hecho de ser extranjera o por estar lejos de casa. Sin embargo, es importante reconocer tus propios límites y no sobrecargarte. Aprende a decir “no” de manera educada pero firme cuando sientas que se te está pidiendo más de lo que puedes manejar, y sin necesidad de justificarte. Empieza practicando a decir “no” con gente fuera del trabajo, luego con colegas de tu mismo nivel, y cuando te sientas segura, con tus superiores.

 

  1. Haz pausas y cuida de ti misma

El agotamiento emocional puede ocurrir fácilmente cuando estás lejos de tu país de origen y enfrentas desafíos en el trabajo y la vida cotidiana. Asegúrate de hacer pausas durante tu jornada para descansar, relajarte y cuidar de ti misma; puede ser simplemente tomar unos minutos para respirar en calma y concentrarte en las inspiraciones e inspiraciones, o alguna práctica sencilla de mindfulness. Coger días libres y vacaciones de manera espaciada y no acumularlos es también una forma saludable de ir recargando energía. Tu bienestar físico y mental es fundamental para prevenir el agotamiento emocional.

 

  1. Desconecta del trabajo

En un entorno laboral expatriado, puede ser fácil caer en la trampa de estar conectada al trabajo las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Sin embargo, es importante que aprendas a desconectar y establecer límites claros entre tu vida laboral y personal. Apaga el correo electrónico o el teléfono del trabajo fuera de las horas de trabajo, y dedica tiempo a tus intereses personales, hobbies y relaciones sociales.

 

  1. Establece límites digitales

En la era digital, es fácil estar conectada todo el tiempo y sentirse constantemente disponible para el trabajo. En realidad, establecer límites digitales cuando estás lejos de casa es esencial para evitar el agotamiento emocional. Para ello, establece momentos en los que desconectes del correo electrónico o de las redes sociales relacionadas con el trabajo. Valora también establecer límites en la cantidad de tiempo que dedicas a las redes sociales personales, especialmente cuando sientas que te afectan emocionalmente.

 

 

  1. Comunica tus necesidades

Hablar de tus límites y necesidades a tus colegas y superiores es esencial. Si sientes que se dan circunstancias en tu trabajo que te resultan difíciles de manejar y que te afectan, expresa la necesidad de ayuda o adaptación que necesitas. Puedes explicar que necesitas tiempo para ti misma, para descansar o para atender otras responsabilidades personales, y que es importante para tu rendimiento laboral.

 

 

  1. Busca apoyo y cuidado emocional

Vivir y trabajar en un país extranjero puede generar estrés y agotamiento emocional, por lo que es fundamental contar con apoyos. Busca a otras expatriadas o profesionales en tu área que puedan entender tus circunstancias y con quien puedas compartir tus preocupaciones, y planifica llamadas con tus amigos y familiares. Si lo necesitas, busca apoyo emocional a través de una psicóloga especializada.

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Ana Alonso Caballo. Psicología
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